¿ Existe relación entre el Ciclismo y la Disfunción de Suelo Pélvico?

Diversos estudios apuntan a la relación de causalidad entre practicar ejercicio físico sobre bicicleta y padecer algún tipo de disfunción de suelo pélvico (disfunción eréctil, neuralgia del pudendo, etc.). Algunas de las consecuencias de realizar deportes sobre bicicleta como el ciclismo son la obstrucción del principal nervio que inerva la zona pélvica “el nervio pudendo”, debido principalmente al prolongado prolongación tiempo de entrenamiento y/o competición y al tipo de asiento (Jeong et al., 2002).

En una revisión Sacco et al., (2010) relatan sobre deportes que pueden ser causa de compresión perineal (ciclismo, escalada, en cuclillas: actividades de flexión de la cadera producen o empeoran el dolor urogenital/ dolor pélvico). Éstos podían exacerbar los síntomas de la prostatitis aguda y crónica, recomendando una suspensión deportiva temporal. Provocarían atrapamiento del nervio pudendo, con su sello distintivo de prostatitis como el dolor neuropático urogenital con disfunciones miccionales y sexuales.

Esta temática sigue siendo para muchos profesionales de las ciencias del ejercicio físico y deporte, así como para los fisioterapeutas una gran desconocida. Por ello, el objetivo principal de este artículo es acercar a los/as lectores la temática y conocer qué técnicas preventivas y rehabilitadoras pueden ser útiles para el manejo de patologías perineales en deportistas que entrenan sobre bicicleta.

EL SILLÍN

En los últimos 10 años, el ciclismo ha tomado una popularidad no sólo a nivel deportivo, sino también recreativo (Asplund, Barkdull y Weiss, 2007). Pero el ciclismo supone una exposición a lesiones deportivas; una de las más comunes están relacionadas con el sistema genital (Asplund et al., 2007; Toth, McNeill y Feasby, 2005). Estos riesgos derivan principalmente de la compresión en zonas perineales del sillín. La importancia de un sillín adecuado resulta fundamental para los/as ciclistas, a fin de ser muy cuidadosos por el contacto que se mantiene sobre las partes más sensibles y finas de tejido conjuntivo, evitando dolencias y malestares derivados de un diseño no adecuado o un mal ajuste.

Existen sillines adecuados para las mujeres más anchos debido a la estructura pélvica en la cual los isquiones se encuentran más separados (pelvis ginecoide) que en el hombre, en el cual los isquiones están más juntos. Para ellos, los sillines son más estrechos. Esta diferencia en los sillines según la estructura anatómica (mujer /hombre) es necesaria para la prevención de posibles secuelas o problemas vasculares.

BICICLETA

Por ejemplo, una mujer que practica ciclismo en un sillín de hombre, le supondría una presión importante en la zona perineal con la consiguiente producción de malestar y disminución en la irrigación sanguínea. Si este tipo de problemas se mantiene en el tiempo, podría provocaría incluso cambios histológicos en las zonas de presión, según la reorganización de las fibras de colágeno.

Es necesario, permitir una correcta movilización del tejido para favorecer el intercambio de fluidos corporales. Si estuviera reducida esto alteraría la circulación, haciéndola más lenta y pesada, llegando en algunos casos extremos a la isquemia. Las restricciones creadas por la deficiencia motora del sistema miofascial facilita la creación de puntos gatillo e isquemia, lo que lleva a su vez, al deterioro de la calidad de fibras musculares. En consecuencia, por una excesiva estimulación en la producción de colágeno, se crea la fibrosis del sistema miofascial facilitando automáticamente la formación de la áreas de atrapamiento.

A los sillines se le suelen agregar capas de gel para acolcharlo, así se amplia la zona de presión sobre los genitales. Según las revisiones parece existir una cierta tendencia a fabricar los sillines de mujer aun más acolchados, cuando por el contrario tendrían que ser firmes. El acolchado lo único que va a permitir es que los isquiones se claven más, consiguiendo el mismo efecto que un sillín alto presionando la zona perineal en exceso. Parece ser más funcional un asiento correcto a la estructura anatómica, más que el excesivo acolchamiento del sillín.

ATRAPAMIENTO DEL NERVIO PUDENDO

 Son varios los trastornos que involucran el tracto genitourinario provocados por la practica deportiva en bicicleta, tanto por compresión vascular como nerviosa. Se debe tener especial cuidado con la compresión que se produce a nivel del nervio pudendo que inerva al perineo y a los genitales. La compresión del perineo también puede conducir insuficiencia arterial, otra posible causa del entumecimiento genital y de impotencia.

Con el fin de identificar los sitios de la compresión del pudendo Gemery et al. (2007), desarrollaron un modelo digital 3D de la pelvis de un hombre adulto y tres modelos de asiento: competición, clásicos y de carreras con un surco central para reducir la presión perineal. En la figura 1 se puede observar las diferentes posiciones de la pelvis al respecto de diferentes sillines.

 ssillin 3d

Figura 1. Vista frontal con las posiciones de la pelvis que corresponde a: (A), un piloto a inclinarse hacia delante con los brazos extendidos parciales, y (B), piloto a inclinarse hacia adelante lo más completo. Utiliza las barras aerodinámicas. (Imágenes tomadas de Gemery et al., 2007).

El neurólogo Dr. Amarenco describió el atrapamiento del nervio pudendo por primera vez en 1987. Describe un síndrome consultado por un ciclista que presentaba dolor en el territorio del nervio pudendo. Las pruebas electrofisiológicas confirmaron el hallazgo del síndrome que se denominó inicialmente como “síndrome de la parálisis perineal del ciclista”

El nervio pudendo se forma de los segmentos medulares S2, S3 y S4, las tres ramas terminales poseen en diferente proporción fibras motoras, sensitivas y autonómicas, esto se traduce en un atrapamiento que puede ocasionar signos y síntomas de expresión en cualquiera de los tres ámbitos. Lema y Ricci, (2006), estiman que el 30% es autonómico y el 70% restante es somático (50% sensitivo, 20% motor).

Hibner, et al., (2010) explican la neuralgia pudenda como una condición dolorosa no reconocido por muchos profesionales. La Asociación Internacional de la Neuropatía Pudenda (tipna.org) calcula que la incidencia de esta enfermedad es de 1 por cada 100.000. Sin embargo, la mayoría de los médicos sientan la tasa real como mayor teniendo en cuenta la conjunción del historial clínico con los hallazgos físicos.

Presion-del-nervio-pudendo en el sillin

Figura 2. Ilustración de la presión del nervio pudendo por el sillín.

En la actualidad, sigue existiendo escasez por parte de la literatura médica y la evidencia científica en el diagnóstico y el tratamiento de la neuralgia del pudendo. Dicho diagnóstico se basa en la utilización de los criterios descritos por Nantes.

Los autores, Labat et al., (2008), concluyen 5 criterios de diagnóstico básicos para la neuralgia del pudendo: dolor anatómico en el territorio del nervio, dolor agravado con la sedestación, el paciente no se despierta durante la noche por dolor, no se objetiva pérdida de sensibilidad en la exploración clínica y los bloqueos anestésicos del nervio son positivos.

fisiopatología del atrapamiento nervioso

Figura 3. Fisiopatología del atrapamiento nervioso (Imágenes de Itza et al., 2010).

 El principal motivo de consulta de neuropatía del pudendo es el dolor en la zona anal y perineal que aparece característicamente en la sedestación, se alivia al levantarse y desaparece al acostarse. Tiene características neuropáticas como sensación de hipoestesia, entumecimiento, hormigueo perineal e incluso fuertes descargas eléctricas, puede asociarse a disfunción urinaria, anal e incluso sexual.

 DISFUNCIÓN ERÉCTIL

 Estos síndromes de compresión se producen sobre todo en forma de entumecimiento de genitales que pueden desencadenar disfunción eréctil.

Como ya se ha comentado anteriormente en relación a las consecuencias del ciclismo sobre la obstrucción del nervio pudendo se producen principalmente por la prolongación en el tiempo de las carreras y el tipo de asiento (Jeong et al., 2002), estas mismas podrían producir pérdida de sensibilidad, aumento del dolor de cadera y a largo plazo una disfunción eréctil en hombres (McCory y Bell, 1999).

La primera relación entre disfunción eréctil y el ciclismo apareció cuando un urólogo de apellido Goldstein afirmó que más de cien mil hombres sufrían de disfunción eréctil permanente como resultado de la práctica del ciclismo (Lema y Ricci, 2006). A pesar de no ser clara aún la relación entre el ciclismo y la disfunción eréctil, existe una fuerte asociación con la parestesia producida inmediatamente después de la finalización de las competiciones, lo cual sugiere una compresión de los nervios del área perineal o una isquemia de los vasos vasculares de la misma zona (Asplund et al., 2007).

disfuncion_erectil

Figura 4. Vascularización de los genitales masculinos.

Reforzando esta hipótesis se encuentran Sommer, et al., (2001) los cuales diseñaron un estudio para determinar si la compresión del perineo durante el pedaleo en bicicleta provocaba un cambio en la irrigación sanguínea del pene, impotencia y adormecimiento del mismo. En el estudio participaron 40 hombres con edad promedio de 30 años a los que se les midió la presión de oxígeno del pene. Obtuvieron una reducción del 70% en el flujo sanguíneo del pene mientras pedaleaban, así como adormecimiento en la zona del perineo en un 61% de los sujetos. A ello, se suma el reporte de problemas de disfunción eréctil entre los ciclistas que entrenaban más de 400 km semanales.

Schrader et al. (2002) compararon 71 ciclistas masculinos (de los cuales 91% tenían episodios de entumecimiento genital) que utilizan la bicicleta 5.4 horas por día, con cinco personas sanas que no utilizan la bicicleta. El estudio incluyó la medición de la presión sobre el sillín de la bicicleta fija, el análisis y un cuestionario sobre la función sexual, además se monitorizó la función eréctil durante el sueño cada noche. Los resultados mostraron que el número de erecciones nocturnas durante el sueño no fue diferente entre los dos grupos a pesar de las medidas de la calidad de la erección fue significativamente menor para el grupo de ciclistas (27,1% ± 9,75% para los ciclistas en comparación con el 42,8% ± 13,2% de los no ciclistas) del tiempo total de sueño. El tiempo se correlaciona inversamente al porcentaje de las horas promedio en bicicleta, con el número de días a la semana y la presión que ejerce sobre la parte delantera de la silla. Los autores concluyen que los datos recopilados indican que el uso prolongado de la bicicleta puede tener efectos negativos sobre la función eréctil nocturna e indica la necesidad de estudiar los nuevos diseños de sillas de montar para tratar de reducir la presión en la zona perineal.

Por su parte Colebunders et al., (2011) realizan estudios cadavéricos para definir con mayor exactitud el canal pudendo o canal de Alcock, Se concluye que el canal de Alcock se describe en relación a la arteria pudenda, nos proporciona un enfoque más preciso de la parte del nervio pudendo en la fascia del obturador interno.

En general, los estudios demuestran que existe relación de causalidad entre disfunción perineal y actividades deportivas. Por el contrario, los urólogos deben tener en cuenta que los deportes que implican las actividades de flexión excesiva de cadera o la compresión prolongada perineal son un potencial y no una causa poco frecuente de los síntomas uro-andrología, causados por una compresión del nervio pudendo.

 LA PREVENCIÓN Y TERAPIA

Ante dicha problemática, surge la necesidad de una prevención y rehabilitación dirigida a prevenir las posibles lesiones y restablecer en la medida de lo posible las funciones del suelo pélvico dañadas. En la actualidad la mayoría de los tratamientos son médicos, farmacológicos y quirúrgicos, los cuales llevan aparejados elevados costes. Se hace necesario ampliar los estudios sobre las posibilidades de las terapias de ejercicio físico y manuales en la prevención de dichas condiciones. A continuación se hace una propuesta de dos técnicas de rehabilitación novedosas, menos costosas, indoloras y de fácil recepción por parte del paciente a pesar de su cortísima carrera de investigación.

 Técnicas Miofasciales

Se describe de forma más genérica en otros estudios como “desactivación de puntos gatillo” sin explicar el plan de tratamiento, tan sólo especificando datos de presión: 60” (Anderson et al., 2005), 8-12” (Holzberg et al., 2001), o 30-45” ( Lukban et al., 2001) para aplicar técnicas miofasciales en el tratamiento del dolor pélvico crónico.

En un estudio multicéntrico controlado (FiztGerald et al., 2009), 48 sujetos recibieron tratamiento específico durante 10 semanas consistente en un grupo de control (effleuragge, petrissage, masoterapia) y un grupo experimental con técnicas miofasciales específicas de dolor pélvico crónico. El grupo experimental obtuvo un 57% de éxito (puntos gatillo, estiramiento y miofascial) frente al 21% del grupo control.

Técnicas Hipopresivas

            Se hace mención especial a las técnicas hipopresivas pues puede ser una herramienta complementaria muy prometedora para la rehabilitación de las patologías pelviperineales debido al aumento de la vascularización a nivel pélvico que se observa durante su ejecución medido con ecodoppler (Thyl, Aude, Caufriez y Balestra, 2009). contrarrestando los efectos compresores que se describen durante el entrenamiento en bicicleta. El siguiente vídeo muestra de manera muy ilustrativa la diferencia entre la acción más vascularizante de un ejercicio hipopresivo frente a uno más compresivo con doppler:

http://www.youtube.com/watch?v=r790zIYIS7Q

            Esperemos que en un futuro próximo, podamos saber un poco más sobre la prevalencia de disfunciones pelviperineales en ciclistas y poder aportar soluciones prácticas y preventivas de sencilla aplicación.

ciclis pre

Figura 4. Deportista de élite en mountain bike practicando ejercicios hipopresivos. (Imagen cedida por Ricardo Pérez, entrenador de ciclistas profesionales)

AUTORAS:

tamy mimi paula

  Dra. Tamara Rial,  Myriam Álvarez y Paula Bello

Clinica Maio Fisioterapia, Vigo

BIBLIOGRAFÍA:

Amarenco, G., Lanoe, Y., Perrigot, M., Goudal, H. (1987). A new canal syndrome: Compression of the pudendal nerve in alcock’s canal or perinal paralysis of cyclists. Presse Medicale, 16(8), 399.

Anderson, R. U., Wise, D., Sawyer, T., Chan, C. (2005). Integration of myofascial trigger point release and paradoxical relaxation training treatment of chronic pelvic pain in men. The Journal of Urology, 174(1), 155-160.

Asplund, C., Barkdull, T., Weiss, B. (2007). Genitourinary problems in bicyclists. Current Sports Medicine Reports, 6, 333-339.

Colebunders, B., Matthew, M.K., Broerm, N., Persing, J. A., Dellon, A. (2011). Benjamin alcock and the pudendal canal. Journal of Reconstructive Microsurgery, 27(06), 349-354.

FitzGerald, M., Anderson, R., Potts, J., Payne, C., Peters, K., Clemens, J., et al. (2009). Randomized multicenter feasibility trial of myofascial physical therapy for the treatment of urological chronic pelvic pain syndromes. The Journal of Urology, 182(2), 570-580.

Gemery, JM., Nangia, A., Mamourian, A., et al. (2007). Digital three-dimensional modelling of the male pelvis and bicycle seats: impact of rider position and seat design on potential penile hypoxia and erectile dysfunction. BJU Int, 99, 135-140.

Hibner, M., Desai, N., Robertson, L. J., Nour, M. (2010). Pudendal neuralgia. Journal of Minimally Invasive Gynecology, 17(2), 148-153.

Holzberg, A., Kellog-Spadt, S., Lukban, J., Whitmore, K. (2001). Evaluation of transvaginal theile massage as a therapeutic intervention for women with interstitial cystitis. Urology, 57 (6 Suppl 1), 120.

Hough, DM., Wittenberg, KH., Pawlina, W. et al. (2003). Chronic perineal pain caused by pudendal nerve entrapment: anatomy and CT-guided perineural injection technique. AJR Am J Roentgenol; 181, 561-7.

Jeong, S. J., Park, K., Moon, J. D., y Ryu, S. B. (2002). Bicycle saddle shape affects penile blood flow. International Journal of Impotence Research, 14(6), 513-751.

Itza F., Salinas, J. Zarzac, Gómez Sanchad, A. y Allona, A. (2010). Update in pudendal nerve entrapment syndrome: an approach anatomic-surgical, diagnostic and therapeutic, Actas Urológicas Españolas, 34(6).

Kita, J. (1997). Hard ride: some doctors think too much time on a bicycle seat causes erectile dysfunction. Men’s Health, 12, 86-88.

Labat, J., Riant, T., Robert, R., Amarenco, G., Lefaucheur, J.P., Rigaud, J. (2008). Diagnostic criteria for pudendal neuralgia by pudendal nerve entrapment (nantes criteria). Neurourology and Urodynamics, 27(4), 306-310.

Lema, R. y Ricci, P. (2006). Atrapamiento del nervio pudendo: Un síndrome por conocer. Rev Chil Obstet Ginecol, 71(3), 207-215.

Lukban, J., Parkin, J., Holzberg, A., Caraballo, R., Kellogg-Spadt, S., Whitmore, K. (2001). Interstitial cystitis and pelvic floor dysfunction: a comprehensive review. Pain Medicine (Malden, Mass.), 2(1).

McCory, P., y Bell, S. (1999). Nerve entrapment syndromes as a cause of pain in hip, groin and buttock. Sports Medicine, 27, 261-274.

Sacco, E., Totaro, A., Marangi, F., Pinto, F., Racioppi, M., Gulino, G., et al. (2010). Prostatitis syndromes and sporting activities. Urologia, 77(2), 126-138.

Schrader, S., Breitenstein M., Clark J. et al. (2002). Nocturnal penile tumescence and rigidity testing in bicycling patrol officers. J Androl, 23: 927-934.

Sommer, F., König, D., Graf, C., Schwarzer, U., Bertram, C., Klotz, T., y Engelmann, U. (2001). Impotence and genital numbness in cyclists. International Journal of Sports Medicine, 22(6), 410-413.

Toth, C., McNeil, S., y Feasby, T. (2005). Peripheral nervous system injuries in sport and recreation: A systematic review. Sports Medicine, 35(8), 717-738.

Thyl S, Aude P, Caufriez M, Balestra, C. (2009). Incidence de l’aspiration diaphragmatique associée à une apnée expiratoire sur la circulation de retour veineuse fémorale: étude par échographie-doppler. Kinésithérapie scientifique. 502: 27-30 .

¿CÓMO MEJORAR LA DIÁSTASIS ABDOMINAL CON EJERCICIOS HIPOPRESIVOS?

¿QUÉ ES LA DIÁSTASIS ABDOMINAL?

La Diástasis abdominal es común durante y después del embarazo, existiendo una prevalencia entre el 30% y 70% durante el embarazo y el periodo de postparto (Mota, Pascoal, Sancho, Bø, 2012). Los datos epidemiológicos varian mucho pues aún no existe consenso en la literatura sobre qué valor es considerado clínicamente relevante (Rett, Braga, Bernardes, Andrade, 2009). A nivel global, una separación de 2,5 cm se puede considerar diástasis. Durante el embarazo los músculos se separan de la línea media (línea alba) para ceder lugar al proceso de gestación.


rectus_duo

Figura 1. Separación de la línea alba con y sin diástasis de recto abdominal.

            Durante el embarazo, los cambios hormonales causados por la relaxina, progesterona y estrógenos combinados con el crecimiento uterino, causan el estiramiento de la faja abdominal, afectando principalmente al recto del abdomen. Cabe destacar que, la basculación pélvica con o sin hiperlordosis lumbar, afecta al ángulo de inserción de la pelvis y los músculos abdominales, influenciando la biomecánica postural y generando un déficit en el soporte de los órganos abdomino-pélvicos (El-Mekawy, Eldeeb, El-Lythy, El-Begawy, 2013).

Bustelo et al., (2004) inciden en que la dimensión de la diástasis abdominal es siempre un reflejo del grado de hipotonía de la cincha abdominal. Esta misma se  relaciona con la inestabiildad lumbo-pélvica y debilidad de la musculatura pelviperineal (Benjamin, Van de Water y Peiris, 2014). En efecto, en un estudio de  Spitznagle, Che Leong y Van Dillen (2007) encontraron en una población con patología uroginecológica presencia de diástasis en más del 50% de los casos. Se estima una alta relación entre la presencia de diástasis y el diagnóstico de disfunciones de suelo pélvico como incontinencia urinaria de esfuerzo, incontinencia fecal y prolapso de órganos pélvicos.

Al término del embarazo la musculatura debe volver de manera natural a su posición, pero a veces cuesta mucho esfuerzo, llegando en ocasiones a no conseguir estar igual que antes (Fig. 2). Dicha separación reduce la integridad y funcionalidad de la pared abdominal pudiendo ocasionar dolor lumbar o inestabilidad lumbo-pélvica. Por ello, es de suma importancia su recuperación, tanto desde un punto de vista meramente estético hasta por la función estabilizadora que posee la cincha abdominal para la postura y eficiencia motriz.

antes durante después diastasis

Figura 2. Diástasis del recto del abdomen antes, durante y después del embarazo.

 ¿CÓMO SE VALORA LA DIÁSTASIS ABDOMINAL?

             Una valoración uroginecológica rutinaria, incluye la evaluación de la musculatura abdominal e incorpora la determinación de si existe o no diástasis de recto abdominal (Spitznagle et al., 2007). Actualmente, se emplean varios métodos para valorar la diástasis del abdomen en la práctica médica y terapéutica. Entre ellos se destacan:

 1. Ultrasonidos.

             La ultrasonografía es el método más fiable y exacto de diagnóstico de diástasis abdominal tanto en reposo como en esfuerzo, mostrando coeficientes de correlación muy altos de dicha prueba (Mota el al., 2012). Sin embargo, requiere de un equipamiento costoso y de una extensa preparación del evaluador (Chiarello y McAuley, 2013) al que no todos los terapeutas pueden hacer frente.

ultrasound

Figura 3. Valoración de la distancia entre rectos mediante ultrasonografía transabdominal. (Imagen de Nucleus Medical Media©, Inc.)

 2. Caliper.

 El caliper es un instrumento para medir la distancia entre dos lados opuestos. Da la posibilidad de leer la fracción final de un milímetro o pulgada en una línea simple, siendo mucho menos costoso y asequible que la ultrasonografía. En un estudio de Boxer y Jones, se utilizó un dial caliper para valorar la separación en la zona supra y sub umbilical (4,5 cm) y encontraron alta exactitud entre ambas medidas. En otra investigación más reciente, se comparaba la validez del caliper y de los ultrasonidos como herramientas de valoración, se concluyó que el caliper era una herramienta fiable para medir la distancia entre rectos de forma supraumbilical. Sin embargo, en las valoraciones infraumbilicales no se mostraba una correlación alta (Chiarell y McAuley, 2013). Este hecho puede ser debido a la diferencia morfológica abdominal presente en la zona subumbilical.

 dial caliper

Figura 3. Instrumento de medición Caliper.

3. Palpación.

 La palpación es el método más común para valorar la separación de la línea alba (Mota, Pascoal,  Sancho, Carita , Bø, (2013). Cuando no hay acceso a prueba de ultrasonidos, la evaluación clínica con la palpación resulta una buena fórmula de valoración. Existe una buena correlación entre ambas pruebas tal y como, demuestra el reciente estudio de Barbosa, Moreira de Sá, y Coca-Velarde (2013).

Para valorar el grado de diástasis mediante el test de la palpación, situaremos las yemas del dedo índice y medio a nivel umbilical e invitamos a la paciente a realizar una flexión anterior de la cabeza y cuello como se muestra en la fig 4. El test será positivo cuando la separación entre los dos vientres musculares de los rectos anteriores supere los 2,5 cm. Este test se realizará a continuación a nivel supra e infraumbilical (Bustelo et al., 2004).

valoración diástais  palpación buestelo Figura 4. Valoración de la diástasis de los rectos anteriores del abdomen (Imagen de: Bustelo et al., 2004).

¿QUÉ EJERCICIO PUEDO HACER PARA RECUPERAR LA DIÁSTASIS POSTPARTO?

Una reciente revisión sobre el efecto del ejercicio físico terapéutico sobre la diástasis abdominal postparto concluye que parece que el ejercicio puede ayudar a reducir o prevenir la diástasis pero que existen aún pocos estudios científicos sobre este tópico (Benjamin et al., 2014).

Entre las recomendaciones de la Asociación Española de Fisioterapeutas (AEF) en relación al postparto inmediato y tardío se encuentra la realización de gimnasia hipopresiva: http://www.aefi.net/Fisioterapiaysalud/fisioterapiapostparto.aspx.

Siguiendo esta línea, son muchos los profesionales de la salud como matronas  fisioterapeutas que siguen esta recomendación:

http://cuidandotusuelopelvico.blogspot.com.es/2011/12/diastasis-de-rectos-tengo-como-un.html.

Incluso páginas especializadas en recuperación postparto han escrito sobre los beneficios de los ejercicios hipopresivo en el postparto como FORMAFÍSICAPOSTPARTO”, que colaboró con el blog hace unos meses en un artículo sobre el tema: http://www.metodo-hipopresivo.com/?p=74

El Método Hipopresivo fue creado  en 1980 como terapia postparto. Su objetivo era buscar una técnica que recuperase la faja abdominal y el suelo pélvico de la mujer sin provocar aumentos de presión intraabdominal innecesarios para dicha etapa.

Se denominan ejercicios hipopresivos porque se verificó que su realización lograba disminuir considerablemente la presión intraabdominal (Caufriez et al., 2007). A ello se unía el efecto de succión en las vísceras pelvianas que el ejercicio hipopresivo provoca, así como la activación mioeléctrica de la musculatura estabilizadora (la faja lumbo-pélvica, suelo pélvico).

TESTIMONIOS Y RESULTADOS CON HIPOPRESIVOS

             Cada día son más los fisioterapeutas y entrenadores personales que obtienen excelentes resultados con el método hipopresivo. Muestra de ello son los datos conseguidos por las usuarias de las sesiones de gimnasia que la entrenadora Mamen Matesanz refleja en su página: http://www.mamen-matesanz.es/diástasis-nuevo/.

En una línea similar, El entrenador especialista en Hipopresivos Quitana (2014) en un estudio sobre los efectos de la práctica de 3 meses de ejercicios hipopresivos un día a la semana, obtuvo en una muestra de 44 mujeres (edad media 45,6) una disminución significativa de diástasis (1,1 cm).

La fuerte acción postural y respiratoria que ejerce la técnica hipopresiva repercute directamente sobre la musculatura abdominal, devolviendo poco a poco la acción perdida durante el embarazo de “corset funcional” (figura 5).

diastasis-drawing

            Figura 5. Reducción de la distancia entre rectos al tonificar la faja abdominal.

 Además de la recuperación de la diástasis abdominal, la adhesión a un programa de ejercicio físico de reeducación abdomino-perineal como la gimnasia hipopresiva es de interés para otros muchos aspectos de vital interés en la recuperación del postparto inmediata o tardío como son:

  • Recuperar la postura corporal.
  • Reducir el perímetro de la cintura.
  • Recuperar el tono del suelo pélvico y la función sexual.
  • Disminuir de las tensiones miofasciales.
  • Aliviar los síntomas de incontinencia urinaria.
  • Mejorar la vascularización de miembros inferiores.

Para ayudarte en la práctica de Hipopresivos en el postparto conviene seguir el asesoramiento de un profesional.

 BIBLIOGRAFÍA

Asociación Española de Fisioterapeutas, (2014), Fisioterapiapostparto. recuperado de: http://www.aefi.net/Fisioterapiaysalud/fisioterapiapostparto.aspx.

Barbosa, S., Moreira de Sá,  R., Coca-Velarde, L. (2013). Diastasis of rectus abdominis in the immediate puerperium: correlation between imaging diagnosis and clinical examination. Archives of Gynecology and Obstetrics. 288(2), 299-303.

Benjamin, D., Van de Water,  A. y Peiris, C. (2014). Effects of exercise on diastasis of the rectus abdominis muscle in the antenatal and postnatal periods: a systematic review. Physiotherapy. 100(1), 1-8.

Boxer, S., Jones, S. (1997). Intra-rater reliability of rectus abdominis diastasis measurement using dial calipers. Aust J Physiother. 43(2):109-14.

Bustelo, S., Ferri, A., Patiño, S., Viñas, S., Martínez, A. (2004). Entrevista clínica y valoración funcional del suelo pélvico. Fisioterapia. 26(5), 266-80.

Caufriez, M., Fernández, J.C., Guignel, G.  y Heimann, A. (2007). Comparación de las variaciones de presión abdominal en medio acuático y aéreo durante la realización de cuatro ejercicios abdominales hipopresivos. Revista Iberoamericana de Fisioterapia y  Kinesiología, 10:1,12-23.

Chiarello, C.M., McAuley ,J.A. (2013). Concurrent validity of calipers and ultrasound imaging to measure interrecti distance. J Orthop Sports Phys Ther. 43(7), 495-503.

El-Mekawy, H., Eldeeb, A.,  El- Lythy, M.,  El-Begawy, A. (2013). Effect of Abdominal Exercises versus Abdominal Supporting Belt on Post-Partum Abdominal Efficiency and Rectus Separation. International Journal of Medical Pharmaceutical Science and Engineering. 7(1), 44-48.

Quintana, A. (2014). Práctica de 12 semanas de ejercicios hipopresivos por un grupo de practicantes de fitness. Pte de publicar.

Mota, P., Pascoal, AG, Sancho, F, Bø, K.  (2012). Test-retest and intrarater reliability of 2-dimensional ultrasound measurements of distance between rectus abdominis in women. J Orthop Sports Phys Ther. 42(11):940-6.

Mota, P., Pascoal, AG., Sancho, F., Carita, AI., Bø, K. (2013). Reliability of the inter-rectus distance measured by palpation. Comparison of palpation and ultrasound measurements. Man Ther. 18(4):294-8.

Rett, M.T., Braga, M., Bernardes, N., Andrade, S. (2009). Prevalence of diastasis of the rectus abdominis muscles immediately postpartum: comparison between primiparae and multiparae. Rev Bras Fisioter .13(4), 275-80.

Spitznagle, T.,  Che Leong, F., Van Dillen., L. (2007). Prevalence of diastasis recti abdominis in a urogynecological patient population. International Urogynecology Journal. 18(3), 321-328.

 Autora: 

Dra. Rial, Colegiada Nº13.756

www.tamararial.com; rialtamara@gmail.com.

Las Diez Herramientas Imprescindibles del Entrenador Personal especialista en Hipopresivos

La figura del entrenador personal especialista de hipopresivos es una opción muy acertada para aquellas personas que quieran conseguir unos objetivos físicos y saludables concretos (reforzar la faja abomino-perineal, mejoras posturales, de parámetros respiratorios, prevención de la incontinencia urinaria,…)  y necesitan el adecuado asesoramiento y ayuda para conseguirlo de forma eficaz y segura.

El aprendizaje y planificación del ejercicio hipopresivo debe ir prescrito de la mano de un instructor/a cualificado/a como en todas las áreas de la salud en donde se debe exigir profesionalidad, evitando una importante lacra del sistema de competencias profesionales como es el intrusismo laboral. Son muchas las personas que a raíz de la visualización de un video en el canal youtube o de la asistencia esporádica a alguna clase de hipopresivos tiene el suficiente valor de sentirse con la capacidad y ética moral de entrenar a otras personas que muchas veces por timidez no se atreven a preguntar que formación tiene su entrenador/a.

 

Es imprescindible asesorarse de la formación del profesional y esto se puede hacer con un clik en la web www.hipopresivos.com.

tamara pulsoximetro

El entrenador personal tiene a su disposición diversas tecnologías y materiales que facilitan la valoración y seguimiento así como aprendizaje de los ejercicios hipopresivos. De toda la variedad que tenemos a nuestro alcance, he hecho un decálogo de las “diez herramientas básicas de un programa de entrenamiento personal hipopresivo”. Los criterios de inclusión han estado basados sobre todo por: su facilidad de aplicación y uso, precio  y/o pertinencia. 

1. Colchoneta 

 

El “imprescindible por excelencia”, no debería faltar una colchoneta o mat en cualquier sesión de ejercicio físico orientado al bienestar.En el caso de las clases de método hipopresivo gran parte de los ejercicios en la iniciación se desarrollan en posiciones estáticas por lo que con una colchoneta bastará. Para la realización de ejercicios hipopresivos dinámicos, donde existe desplazamiento, será necesario una fila de colchonetas, como se muestra en la imagen, o disponer de una sala amplia con tatami o puzzle como la del estudio  Ludus :

http://ludusbarcelona.wordpress.com/alquiler-de-sala-para-entrenadores-personales/

2013-11-15 14.15.40

2. Esfingomanómetro 

Una de las pocas contraindicaciones, del ejercicio físico en general y del hipopresivo en particular, es la hipertensión. Es necesario preguntar siempre por este factor de riesgo cardiovascular y medir la tensión arterial en la valoración física o funcional inicial del alumno.

La única manera de saber si la presión arterial está alta, es midiéndola regularmente, varias veces al día e incluso durante varios meses. La presión arterial alta pude no causar ningún síntoma; por ello es importante medir la presión regularmente pues  dice el refrán “más vale prevenir que lamentar”. Así que una medida básica de un entrenador/a personal profesional es detectar y vigilar la presión arterial.

En la actualidad, existen en el mercado esfingomanómetros digitales, también conocidos como tensiómetros. Los haytanto de muñeca como de brazo relativamente económicos, de fácil manejo y transporte. Estos aparatos automáticos, utilizan el método oscilométrico que se basa en la detección de las oscilaciones causadas por la sangre a medida que comienza a fluir de nuevo en la extremidad (detector de presión electrónico). El aparato realiza la determinación de las cifras basándose en el incremento de la amplitud de las oscilaciones en el caso de la presión arterial sistólica; y con el punto en el que las oscilaciones tienden a estabilizarse para la presión arterial diastólica.  Estas mediciones son a menudo menos precisas cuando se comparan con las medidas de auscultación, por eso es muy importante que los aparatos sean calibrados y validados. Su precio suele oscilar entre los 40 o 150 euros en función de las características del aparato.

 

esfing

 

 

 

 

 

3. Pulsoxímetro

La pulsioximetría sirve para determinar el porcentaje de saturación de oxígeno en sangre. Su mayor característica es que se trata de un método no invasivo y relativamente económico. Su uso se ha extendido en los últimos años en pruebas de esfuerzo en clínica, y en la medicina deportiva.

Sin embargo, es una herramienta cuyo uso es aún poco extendido en el ámbito de la actividad física para la salud, pero muy útil sobre todo a la hora de mantener un seguimiento antes, durante y al finalizar el entrenamiento de la saturación de oxígeno y de la frecuencia cardíaca. El siguiente vídeo muestra los efectos inmediatos de un ejercicio hipopresivo en la saturación de oxígeno.  http://www.youtube.com/watch?v=wZqR-uWLWgk. Es interesante observar como puede producirse una importante desaturación durante el entrenamiento que debe ser controlada y registrada como parte del control de las variables del entrenamiento. Conviene señalar, que desaturaciones de un 10% (bajar de 100% a 90%), supone pasar de tener un oxígeno arterial de 100 mmHg a 60 mmHg (es decir una caída del 40%). Por tanto, pequeños cambios en la saturación de oxígeno, llevan aparejados grandes variaciones en la perfusión de oxígeno a nivel celular (Chamorro et al., 2005).

Además, no olvidar que  conviene realizar la medición mejor con la mano apoyada en una superficie sólida y evitar los cambios de posición bruscos pues puede influir en la correcta recepción de datos por parte de la pulsioximetría.

 

pulsi
4. Cinta métrica

 Uno de los beneficios más fáciles de comprobar y de más interés para muchos practicantes es la reducción del perímetro de la cintura,  que está asociada a la tonificación de la faja abdominal. Comprobar los progresos del entrenamiento, nada más fácil, sencillo y económico que una cinta métrica y a “medir cintura”. Un parámetro que en muy pocas sesiones de práctica ya dará sus primeros resultados como muestra un reciente estudio realizado poseemos sobre el método hipopresivo y los efectos inmediatos en perímetro de cintura (Rial et al., 2014), en donde ya con una sola sesión en mujeres principiantes se muestra una reducción significativa del perímetro de cintura. A medida que se avanza el entrenamiento se conseguirá afianzar el trabajo con resultados buenos como los que registran algunos entrenadores personales del método: http://www.metodo-hipopresivo.com/?p=153

5. Tirante Musculador

cinturón ruso

También conocido como “cinturón ruso”, es muy utilizado para la realización de ejercicios excéntricos en el ámbito deportivo. En este caso, se puede adaptar perfectamente al entrenamiento de hipopresivos para acentuar una de las pautas claves como es el adelantamiento del eje corporal. A mayor inclinación, mayor disminución de la presión intraabdominal. Además, sirve en el aprendizaje de dicha pauta para aquellas personas que tienen muchas dificultades propioceptivas o de colocación axial correcta. 

 

6. Pinza de Nariz 

pinza narozEn la iniciación y aprendizaje de la aspiración diafragmática (la apnea y apertura de costillas) a muchas personas les cuesta realizar “la falsa inspiración” , es decir a abrir las costillas sin inspirar realmente, por lo que unas pinzas en la nariz como las de la imagen superior, en las primeras sesiones pueden facilitar la enseñanza tanto al entrenador/a como al alumnado.

7. Goniómetro 

goni

 

 

 

 

 

La Goniometría constituye una parte fundamental de la valoración inicial, para explorar de manera detallada la movilidad articular de la persona que se inicia en la práctica de ejercicio físico en general y del ejercicio hipopresivo en particular. Resulta útil, tanto para establecer una posición concreta en que se encuentra una articulación, como para medir la amplitud total de movimiento que puede efectuar la misma. Uno de los objetivos de la práctica de gimnasia hipopresiva es mejorar los rangos articulares sobre todo de la articulación coxofemoral y glenohumeral. Con este objetivo,  en cada sesión los entrenadores/as buscan posiciones articulares mayores. Una buena manera de realizar un seguimiento de dicho objetivo es a través de una goniometría completa.

 

8. Peak Flow Meter 

peak flow meter2

 

 

 

 

 

 

Dentro del protocolo de valoración inicial y el seguimiento de los progresos del alumnado, se aconseja valorar diferentes parámetros relacionados con las capacidades respiratorias. Entre éstas se encuentra el flujo espiratorio máximo que puede ser valorado con un medidor de flujo espiratorio conocido en inglés como “peak flow meter”. Es un instrumento diseñado para medir la fuerza de flujo espiratorio máximo de una persona. Es una pieza plástica pequeña manual en forma de flauta gruesa y cúbica en la cual el usuario exhala con su máxima fuerza causando que una pieza marque en una serie de medidas la fuerza respiratoria. Es muy utilizado en clínica en la valoración de enfermedades obstructivas espiratorias como el asma. Trasladado al ámbito del deporte o fitness, nos informa del estado inicial del cliente (si posee algún tipo de restricción espiratoria) y en el caso de realizar entrenamiento de manera sistemática de si los valores han mejorado. Es uno de nuestros preferidos por su sencillez en la aplicación y bajo coste.

Son muchos los/as entrenadores/as que consiguen excelentes resultados después de un tiempo de intervención con ejercicios hipopresivos tanto en la medida de flujo espiratorio máximo como en otras medidas de reducción de perímetro de intura o diástasis abdominal . Ver enlace: http://www.mamen-matesanz.es/diástasis-nuevo/

9. Perfilómetro 

He visto a mi padre tantas veces usarlo en sus magníficas “chapuzas caseras” y quién me diría que podría adaptarlo para la valoración física. El test de competencia abdominal utilizado en fisioterapia pelviperineal es de tipo observacional y subjetivo. Trasladado a la valoración inicial del alumno/a, nos da información relevante de la movilización de la pared hipogástrica (o suelo pélvico) ante un esfuerzo, pero siempre desde un punto de vista cualitativo. Por lo que resulta útil complementarlo con un dibujo de un perfil abdominal. Se coloca el borde del perfilómetro en la sínfisis del pubis y siguiendo la línea alba, el perfilómetro se desdibujará ante el movimiento creando una nueva silueta que puede ser perfilada en una  hoja para posibles comparaciones o análisis de ángulos que registraron mayor movilidad. Se pueden encontrar en tiendas de bricolaje a precios muy razonables. Es importante señalar que hay muchos modelos de perfilómetros, unos son muy sensibles ante la presión y otros mucho menos por lo que los resultados pueden variar mucho al igual que en función del la cantidad de fuerza o presión se le aplique.

Fotos-de-Perfilometro-novo-marca-Metrica_436299671_1

10. Ladrillo  de espuma 

Los bloques de espuma también conocidos como “ladrillos de yoga”, son uno de mis imprescindibles para las sesiones de gimnasia correctiva postural o de gimnasia hipopresiva. Conviene disponer de diferentes tamaños y grosor. Para aquellas personas con movilidad reducida, incapacidad de sentarse en el suelo con la columna totalmente erguida, colocar un ladrillo entre los isquiones facilita la posición y comodidad del cliente durante el ejercicio. En muchas ocasiones los suelo utilizar como apoyo cervical para realizar las posiciones en decúbito supino consiguiendo alinear el eje occipital con el dorsal y manteniendo alineada la columna vertebral en todo momento.
bloque de yoga

Otro uso que le doy es para la fase de aprendizaje e iniciación a las pautas técnicas del hipopresivo y de “espalda sana”. Se coloca el ladrillo en la cabeza del alumnado en bipedestación y se intenta mantener el concepto de autoelongación o “crecimiento axial” en estático y luego en movimiento. Es un ejercicio de propiocepción y equilibrio fantástico que nos traslada en muchas ocasiones a la habilidad de nuestras abuelas y de algunas culturas en transportar objetos encima de la cabeza.transporte cabeza

 

Bibliografía:

Rial T, Sousa L., García E, Pinsach P. Efectos inmediatos de una sesión de ejercicios hipopresivos en diferentes parámetros corporales. Cuestiones de Fisioterapia 2014; 43(2):13-21.

Garrido Chamorro, R.P.; González Lorenzo, M.; García Vercher, M.; y Expósito Coll, I. (2005) Patrones de desaturación ergoespirométricos en función de la edad. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte vol. 5 (18) pp. 100-117 http://cdeporte.rediris.es/revista/revista18/artpatrones10.htm

Autora: Dra. Tamara Rial

www.tamararial.com

rialtamara@gmail.com