SQUIRTING FEMENINO Y MASCULINO ¿FICCIÓN O REALIDAD?

INTRODUCCIÓN

Gracias al mercado pornográfico el “Squirting” empezó a generar debate sobre su veracidad al sorprender cómo algunas actrices porno eran capaces de lograr una eyaculación de un torrente explosivo de líquido muy exagerado.

Desgraciadamente, a día de hoy sigue siendo un gran desconocido por la mayoría de la población, existiendo controversia desde el ámbito científico sobre la función y mecanismos fisiológicos y que producen este fenómeno e incluso de su realidad. La eyaculación femenina se refiere a la expulsión de una cantidad variable de fluido durante el orgasmo. El líquido expulsado es descrito como un fluido transparente que es disparado con cierta vigorosidad y que tiene una composición parecida al líquido generado en los hombres por la próstata, y cuya producción se piensa que está relacionada con las glándulas de Skene.

En esta ocasión, Desde hipopresivos by Tamara Rial, me he querido detener a escribir sobre un aspecto aún menos conocido e incluso tabú de la sexualidad humana; el Squirting femenino y masculino.

 LAS GLÁNDULAS DE SKENE O PRÓSTATA FEMENINA

 Desde principios de siglo XX se ha pensado que la próstata femenina era un rudimentario vestigio que no tenía importancia ni función alguna en el cuerpo femenino. Las mujeres tienen tejido glandular debajo de la vejiga y rodeando la uretra que parece ser homólogo a la próstata masculina (Tepper, Jagirdar, Heath & Geller, 1984). En 1988 un estudio de Stifer, ya informa sobre la función de la próstata femenina en el fenómeno de la eyaculación. Las características enzimáticas comunes entre la denominada “próstata femenina” con la masculina quedan patentes con varios estudios de los años 80, que desembocan finalmente en la hipótesis sobre la función inmunodepresiva de la próstata femenina (Zabiazic & Ablim, 2000) e incluso antimicrobiana (Moalem & Reidenberg, 2009).

En 1880, el ginecólogo Alexander Skene, describe cómo la próstata femenina está compuesta por dos principales conductos parauretrales que fueron bautizadas con su nombre “Glándulas de Skene” (Skene, 1880). Tras la descripción de Skene, el origen, e incluso la presencia y la función de estos conductos uretrales y las respectivas glándulas, se convirtieron en tema de considerable debate (Zabiazic & Ablim, 2000). Son formaciones tubuloaveolares en estructuras ductales que se asemejan a las glándulas prostáticas masculinas. Contienen el antígeno prostático específico (PSA) y fosfatasa ácida prostática (PAP) como han descrito algunos estudios (Wernet et al., 1992; Zavavic & Ablim, 2000).

Al respecto de estas estructuras, Dywer (2011) indica como se sitúan longitudinalmente alrededor de la uretra distal situada en la pared vaginal anterior. En su experiencia tratando tanto con mujeres asintomáticas como con infecciones, observa que hay un solo conducto externo al meato uretral. Las siguientes figuras muestran este conducto.

Localización glándula de Sken (Imagen de http://en.wikipedia.org/wiki/File:Skenes_gland.jpg)

skene

Glándula de Skene (Imagen tomada de Dywer, 2011, pagina 136)

Es bien sabido que los tejidos clitorianos situados alrededor de la uretra distal se agrandan con la excitación sexual, pero existe un debate en torno a si las secreciones que se producen durante el squirting son debidas realmente a las glándulas de Skene, o si por el contrario la eyaculación con el orgasmo se produce de forma similar a la de la próstata masculina.

Gracias a los testimonios de muchas mujeres, podemos saber que no todas las mujeres logran este tipo de eyaculación. Además, para algunas de ellas, la eyaculación no está asociada con el orgasmo (Gilliand, 2009). Se hipotetiza que las aperturas de las glándulas de Skene varían generalmente en tamaño de una mujer a otra, hasta el punto de que en algunas mujeres han desaparecido completamente. En la actualidad hay pocas mujeres con esta característica. Este tejido parece que segrega un fluido blanco viscoso, que sale de la uretra durante la estimulación sexual en algunas mujeres (Moalem, & Reidenberg, 2009).

Por lo tanto, si las glándulas de Skene pudieran ser la causa de la eyaculación femenina, esto mismo podría explicar la ausencia observada de este fenómeno en una gran cantidad de mujeres. A pesar de ello, las que sí son poseedoras de dichas glándulas en muchas ocasiones tampoco son capaces de lograr la eyaculación.

Una característica en común que comparten todos los testimonios de mujeres que eyaculan es la descripción de una gran cantidad de líquido que “empapa la cama” o “rocía la pared” (Gilliand, 2009).

Existen técnicas para manipular mediante masajes, la zona vaginal, y conseguir que se produzca la eyaculación. En el siguiente video se explica como se realiza la técnica de masturbación para alcanzar el squirting femenino: https://www.youtube.com/watch?v=obtxIi_Fv54.

La importancia funcional de la eyaculación femenina aún no ha sido completamente aclarada. Es posible que la retención de un homólogo de tejido prostático y su secreción glandular en las mujeres sea más que un vestigio de desarrollo. Por ello es imprescindible seguir avanzando en investigación relacionada con la sexualidad desterrando ciertas barreras que incluso desde las administraciones y consejos científicos muestran con algunos proyectos de investigación.

LA EYACULACIÓN FEMENINA Y EL PUNTO-G DESDE LA PERSPECTIVA CIENTÍFICA

 Ninguna polémica puede ser más controvertida que la relativa a la existencia o no del punto-G, una verdadera entidad anatómica y fisiológica para gran cantidad de mujeres y científicos, pero convertida en un auténtico  OVNI para otros/as (Janinni et al., 2010).

La ciencia dio el primer paso a la hora de dar visibilidad al controvertido punto-G y a la posibilidad de sostener que las mujeres puedan llegar a eyacular. Fue en 1950 cuando Ernst Gräfenberg, dio nombre al punto-G. Según Gräfenberg: “Esta convulsa expulsión de fluidos ocurre siempre en la cúspide del orgasmo y simultáneamente con él”. Fueron pocos los que se tomaron en serio las conclusiones de Gräfenberg, aduciendo que, en realidad, se trataba de pérdidas de orina o, simplemente, de un mayor flujo vaginal. Los últimos estudios científicos realizados sobre la materia parecen darle la razón a Gräfenberg, a pesar de que reconocidos científicos se siguen mostrando muy escépticos. En este punto de inflexión me pregunto: Si no está probado no se puede reconocer como tal…pero tampoco está probada su no existencia, por lo que tampoco es viable asumir que no es real.

clitoris punto g

El clítoris y el punto-G.

(Imagen tomada de www.the-clitoris.com y modificada por Umit, 2012, pagina 697)

Tras la publicación en 1982 del libro titulado “Punto G”, ya estaba servido nuevamente el debate sobre el orgasmo vaginal vs clitoriano que todavía continúa a día de hoy. En esta obra se hipotetiza que los orgasmos vaginales se originan por medio de la estimulación de punto-G a través del nervio pélvico, que era una rudimentaria estructura prostática embriológico en el frontal pared de la vagina en la longitud media de la uretra (Ladas, Beverly & Perry, 2005).

Además, se desconocía por completo la composición bioquímica del fluido expulsado durante el squirting. Uno de los primeros estudios realizados sobre la procedencia y composición de este fluido fue realizado por Zaviazic et al. (1988). En dicho estudio, se recogieron muestras y se transportaron en hielo al laboratorio para su posterior análisis. En los cinco casos analizados se encontró una mayor concentración de fructosa en el líquido eyaculado que en la propia orina.

Otro estudio clínico llevado a cabo por Rubio-Casillas y Janinni (2011), indican que la eyaculación femenina “a chorros” es un fenómeno bien diferente de la eyaculación femenina “normal”, puesto que los órganos y mecanismos que las producen son diferentes. La eyaculación femenina “más normalizada” consiste la liberación de un líquido escaso, espeso y blanquecino proveniente desde la próstata femenina bioquímicamente comparable a algunos componentes del semen masculino (antígeno prostático específico: 3,99 ± 0,60 × 103 ng / mL). Por su parte, el Squirting es la expulsión de un fluido diluido desde la vejiga urinaria tiene las características de las orinas diluidas (densidad: 1,001.67 ± 2,89; urea: 417,0 ± 42,88 mg / dl, creatinina: 21,37 ± 4,16 mg / dl, ácido úrico: 10,37 ± 1,48 mg / dL).

punto-g

Localización del punto-G en la pared vaginal 

(Imagen de Puppo & Gruenwald, 2012).

 

En un reciente estudio anatómico en la búsqueda del denominado punto-G, Ostrzenski (2012) extrajo muestras del cadáver de la pared vaginal de una mujer de 83 años. Tras su localización, lo describe como un saco de paredes gruesas parecidas al tejido fibroconectivo, fácil de observar y de sencilla detección.

En 2001, Schubach valoró a siete mujeres que manifestaban eyacular de manera regular. Casi todo el fluido expulsado de estas siete mujeres, sin duda, vino de sus vejigas según manifiesta el investigador a pesar de que sus vejigas habían sido drenadas, todavían expulsaron ​​de 50 ml a 900 ml de fluido a través del tubo y dentro de la bolsa del catéter. La única conclusión razonable sería que el líquido proviniera de una combinación de la humedad residual en las paredes de la vejiga y de la posterior salida de drenaje del riñón.

Los investigadores Burri et al. en 2010, sugieren que no existen bases ni físicas ni psicológicas sobre el punto-G. En una línea similar de razonamiento Puppo & Gruenwald (2012) publican una revisión en la prestigiosa revista científica International Urogynecology Journal sobre el debate entre los científicos de la existencia real del punto-G. Concluye que la evidencia científica publicada hasta el momento, apunta al hecho de que no existe el punto de Gräfenberg. Además hace un llamamiento a la comunidad de profesionales sanitarios, mujeres y medios de comunicación, denunciando que no deberían usar la terminología: PUNTO G-, A-, C-, U-, o K-spot e incluso, eyaculación femenina. Un año más tarde, Puppo (2013) vuelve a aseverar con cierta rotundidad que el punto-G, no existe así como los orgasmos vaginales en la revista Clinical Anatomy.

 En contrapartida, otra reciente revisión sistemática de Pastor (2013), sobre los estudios realizados hasta el momento en torno a la eyaculación femenina y fluidos vaginales, numera tres tipologías diferentes: la incontinencia urinaria coital, la lubricación vaginal y la eyaculación orgásmica. Además, concluye que el squirting y eyaculación orgásmica son fenómenos que aparecen juntos y su prevalencia ronda en torno al 10-54%.

squirt

A pesar de que en los últimos sesenta años se han recopilado diversos estudios (algunos de dudosa calidad) aún se necesita más conocimiento en torno a uno de los aspectos más desafiantes de la sexualidad femenina tal y como apuntan Janinni et al., (2010). Aun siguen existiendo muchas interrogantes en torno al fenómeno de la eyaculación femenina y sin estar reconocido por la sociedad (Altshuler, 2008,). En definitiva, se muestra poco interés o que resulta en menor investigación.

En mi opinión detrás de esta falta de curiosidad por la comunidad científica se esconden los tabús propios de los valores de la gran mayoría de culturas y sociedades. A día de hoy se sigue sosteniendo de forma categórica la inexistencia de un fenómeno que sucede a un número determinado de mujeres (y hombres), obviando el arraigo en la población y los testimonios de innumerables mujeres siendo hasta tal extremo muy sencillo de contemplar en las películas con alto contenido sexual.

 SQUIRTING EN EL HOMBRE

Si la eyaculación femenina ha pasado muy desapercibida por la literatura científica, la masculina es prácticamente inexistente o mejor dicho, NULA. Esto quizá se pueda deber a la menor incidencia o relato de este tipo de fenómenos por el hombre o por que son muy pocos los que verdaderamente poseen esta cualidad. Sea la razón que sea, en la literatura científica no se relata este fenómeno tan particular que por el contrario algunos manifiestan haber experimentado. Los órganos genitales externos femeninos y masculinos se derivan de las mismas estructuras embriológicas (Puppo, 2011), por lo que podría tener lógica que compartan procedimientos eyaculatorios similares.

Gräfenberg (1950) ya describía algunos casos de masturbación uretral femenino y masculino en su famoso artículo pionero sobre el orgasmo femenino. Algunos testimonios que se recogen de hombres relatan como eyaculan de la misma forma que lo hacen las mujeres, expulsando un líquido muy abundante y claro como el agua, con cierto olor a urea, no asociado al orgasmo pero si a una situación placentera de elevada excitación. Lo reconocen como bien diferenciado de la eyaculación de semen habitual así como la manera de masturbarse.

agua hombre

Por ello desde el blog quisiera abordar esta temática y describir el procedimiento de masturbación para alcanzar el “Squirting masculino”.

 La manera de conseguir alcanzar este clímax, es un poco diferente al clásico procedimiento de masturbación al que la mayoría de los hombres están acostumbrados. Se notará la diferencia de forma muy clara. Si bien en la eyaculación tradicional, se expulsa una moderada cantidad de semen, durante el squirting la fuerza y cantidad de la eyaculación es considerablemente mayor. El olor, textura y sabor difieren bastante del excesivo torrente eyaculador observado durante el SQUIRTING. En este último, verás lo mismo que sucede con la eyaculación femenina. Sale literalmente disparado un gran chorro de líquido muy transparente, con mucha fuerza y con un cierto olor a orina. Si se realiza en la cama por ejemplo, toma precauciones o usa toallas, impermeables, chubasqueros o lo que esté al alcance pues quedará completamente encharcada la cama, paredes o cualquier objeto que se encuentre cerca.

Sigue los siguientes pasos:

  • Sostén el pene erecto, tirando del prepucio hacia abajo (si no está circuncidado) con la mano izquierda y sostenlo así durante el resto de la maniobra.
  • Hidrata o moja el prepucio con un poco de saliva o de gel lubricante. Aplícalo o bien en la palma de tu mano derecha o en la cabeza del pene.
  • A continuación, coloca la mano encima de la cabeza del pene, como si abrazaras el glande con ella. Comienza a masturbar solamente la cabeza del pene. Describe movimientos circulares progresivos en velocidad. No debes bajar la mano al eje vertical del pene, sólo masturbar el borde distal.
  • Puede que sienta ganas de orinar. Es la misma sensación que tienen las mujeres. La sensación de querer orinar aumentará de forma progresiva hasta alcanzar la eyaculación. No te preocupes, intenta aguantar y seguir con el procedimiento de estimulación y frotamiento cuidadoso en la cabeza del miembro. El proceso culmina finalmente con la eyección de un chorro de líquido claro igualito que el de las mujeres. Finalmente si se produce la descarga la sensación será muy placentera e intensa.

A partir de aquí, os animo a probarlo y quedo a la espera de vuestros comentarios y testimonios. Si deseas saber como puedes mejorar tu rendimiento sexual con ejercicio no dudes en leer mi artículo  ejercicio, hipopresivos y función sexual. 

BIBLIOGRAFÍA

 Altshuler, S. (2008). The Hypothesis of Female Ejaculation: Too Little Interest, Too Little Research. Journal of Social Work & Human Sexuality. 4,(1), 125-139.

Burri AV, Cherkas L, Spector TD (2010). Genetic and environmental influences on self-reported G-spots in women: a twin study. J Sex Med 7,1842–1852.

Dywer, P. (2012). Skene’s gland revisited: function, dysfunction and the G spot. Int Urogynecol J. 23,135-137.

Gräfenberg, E. (1950). The role of urethra in female orgasm. Int J Sexol 3, 145–148.

Gilliand, A. (2009). Women´s experiences of female eyaculation. Sexuality & Culture. 13, 121-134.

Jannini EA, Whipple B, Kingsberg SA, Buisson O, Foldès P, & Vardi Y. (2010). Who’s afraid of the G-spot? J Sex Med. 7:25–34.

Ostrzensk, A. (2012). G-spot anatomy: a new discovery. J Sex Med. 9, 1355–1359.

Ladas AK, Beverly W, Perry JD. (2005). The G-Spot and other Discoveries About Human Sexuality, New York: Henry Holtand Company.

Moalem, M., Reidenberg, S. (2009). Does female ejaculation serve an antimicrobial purpose? Medical Hypotheses. 73(6), 1069–1071.

Pastor Z. (2013). Female ejaculation orgasm vs. Coital incontinence: A systematic review. J Sex Med. 10, 1682–1691.

Puppo, V. (2011).Embryology and anatomy of the vulva: the female orgasm and women’s sexual Health. European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology. 154(1), 3–8.

Puppo, V. (2013). Anatomy and Physiology of the Clitoris, Vestibular Bulbs, and Labia Minora With a Review of the Female Orgasm and the Prevention of Female Sexual Dysfunction. Clinical Anatomy.26, 134-152.

Puppo, V. & Gruenwald I. (2012). Does the G-spot exist? A review of the current literatura. International Urogynecological Journal.DOI 10.1007/s00192-012-1831-y.

Rubio-Casillas, A. & Jannini E.A. (2011). New insights from one case of female ejaculation. J Sex Med. 8(12), 3500-4.

Schubach, G. (2001). Urethral Expulsions During Sensual Arousal and Bladder Catheterization in Seven Human Females. Electronic Journal of Human Sexuality, 4 (25).

Tepper SL, Jagirdar J, Heath D, Geller SA. (1984). Homology between the female paraurethral (Skene’s) glands and the prostate. Immunohistochemical demonstration. Archives of Pathology & Laboratory Medicine. 108(5), 423-425.

Zaviazik, M. & Ablin, R. (2000). The female prostate and prostate-specific antigen. lmmunohistochemical localization, implications of this prostate marker in women and reasons for using the term “prostate” in the human female. Histology Histopathology. 15, 131-142.

Ümit, H. (2012). Doors of Female Orgasmic Consciousness: New Theories on the Peak Experience and Mechanisms of Female Orgasm and Expanded Sexual Response. NeuroQuantology. 10(4), 692-714.

Wernert N, Albrech M, Sesterhenn I, Goebbels R, Bonkhoff H,Seitz G, Inniger R, Remberger K (1992). The ‘female prostate’: location, morphology, immunohistochemical characteristics and significance. Eur Urol 22(1), 64–69.

 Zaviačič, M., Doležalová, S., Karol-Holomán, I., Zaviačičová, A., Mikuleckýf M., & Brázdil, V. (1988). Concentrations of fructose in female ejaculate and urine: A comparative biochemical study. The Journal of Sex Research. 24(1), 319-325.

Sobre la autora:

Tamara Rial (Phd)

Doctora con mención internacional por la universidad de Vigo

Licenciada en Ciencias de la actividad física y el deporte. Col. nº 13.756.

Experta en gimnasia hipopresiva y salud sexual.

www.tamararial.com

www.hipopresivos.com

 

 

 

Entrenamiento respiratorio y liberación miofascial diafragmática

La función principal de los músculos respiratorios es la de movilizar un volumen de aire que sirva para, tras un intercambio gaseoso apropiado, aportar oxígeno a los diferentes tejidos. Para dicha función existe un equilibrio y una interdependencia entre los diversos músculos respiratorios, los cuales funcionan coordinadamente tanto en situaciones de normalidad como en situaciones de desventaja. Por tanto, esta función de bomba ventilatoria es la que va a condicionar la estructura, la anatomía, la adaptación y la interrelación de los diferentes grupos musculares. El músculo respiratorio inspiratorio más importante de esta llamada bomba ventilatoria es el diafragma, el cual puede condicionar por si solo el el correcto funcionamiento respiratorio.

diafragma_1

El diafragma se encuentra  más activo durante la inspiración, contrayéndose hacia la parte inferior. Además de su función respiratoria también destaca la postural. Actúa sinérgicamente con otros músculos en la estabilización del tronco y que tiene importantes relaciones musculares, tanto directas como indirectas a través de cadenas miofasciales.

Los músculos respiratorios, diafragma y accesorios, se pueden considerar como músculos esqueléticos desde un punto embriológico, morfológico y funcional. Esta necesidad en la diferenciación histoquímica y ultraestructural de los músculos respiratorios se explica por las diferentes funciones que dichos músculos realizan. Así, mantener la respiración en reposo de una manera continua justifica la alta proporción de fibras fatiga-resistentes tipo I y IIA. Un porcentaje intermedio de fibras IIA hará posible mantener frecuencias respiratorias elevadas durante el ejercicio (Gáldiz, 2000).

Otro de los músculos inspiradores más potentes es el serrato mayor, muy amplio situado en la parte lateral de la caja torácica de las costillas 1º a 10º. Valoraciones realizadas a deportistas revelan en demasiadas ocasiones debilidad del serrato mayor, aspecto relacionado con la debilidad respiratoria durante esfuerzos físicos.

SERRATO

Los abdominales son también claves en la función ventilatoria por su acción en la espiración, contribuyen al descenso costal. Ambos fuerzan la salida de aire de los pulmones. Se puede sentir el aumento de tensión en la musculatura abdominal con sólo cerrar los labios y soplar a través de ellos ofreciendo resistencia, como cuando hinchas un globo. Cabe prestar atención también a los intercostales externos que siguen la misma dirección en oblicuo convergente al igual que la capa más externa de la musculatura oblicua abdominal funcionando como un verdadero paquete funcional durante la respiración. Levantan y expanden el pecho en la inspiración, sobre todo en la inspiración profunda o forzada. En contrapartida, los intercostales internos, tiran de las costillas hacia dentro y abajo, generalmente en la espiración activa forzada.

La importancia de entrenar la musculatura respiratoria para las personas deportistas

La alteración de los músculos respiratorios puede manifestarse en forma de debilidad o fatiga. Es sabido que durante el ejercicio aeróbico se produce fatiga sobre todo de la musculatura inspiratoria, de ahí también surge la necesidad de entrenar la musculatura respiratoria de manera específica o como calentamiento específico. El fracaso muscular puede venir dado por diferentes causas como la sobreactividad. Hay algunos factores que pueden alterar la función de los músculos respiratorios como la debilidad o fatiga muscular, el aumento de la demanda de oxígeno o disminución de su aporte, deformaciones estructurales, aumento de la resistencia de las vías aéreas, etc. Diversos estudios analizaron la relación entre la ventilación máxima y la fatiga respiratoria, especialmente del diafragma torácico, en donde se observaba una reducción de las contracciones diafragmáticas. A ello se añaden diversos factores que pueden alterar la función de los músculos respiratorios junto con la debilidad o fatiga muscular, como el aumento de la demanda de oxígeno, disminución de su aporte o aumento de la resistencia de las vías aéreas producidos durante el entrenamiento. La deuda de oxígeno producida durante el ejercicio como puede ser la carrera, no afecta solamente a los grandes grupos musculares como los de las piernas sino también a los músculos de la respiración que triplican su esfuerzo al aumentar la frecuencia ventilatoria.

EJERCICIOS PRÁCTICOS DE LIBERACIÓN 

Propongo unos sencillos ejercicios prácticos que ayudarán por una parte a aumentar la conciencia respiratoria y por otra como entrenamiento específico de la musculatura respiratoria. Es recomendable comenzar con ejercicios primero de liberación como puede ser el automasaje del diafragma o el masaje con pelotas pequeñas y luego pasar a ejercicios que impliquen movilidad y resistencia pues el diafragma por diversos motivos se puede encontrar en “bloqueo”. A continuación, se describen varias propuestas prácticas para realizar en casa, después del entrenamiento o cuando necesites desbloquear esta tensión que el propio cansancio, estrés, hábitos posturales o de vida van desarrollando. El entrenamiento de la musculatura respiratoria está ampliamente contrastado en relación a la mejora del rendimiento e incluso es una de las primeras líneas conservadoras de tratamiento rehabilitador en pacientes con disfunciones respiratorias.

MASAJE DEL DIAFRAGMA

Te proponemos realizar masaje diafragmático de liberación miofascial con tus propias manos. Coloca los dedos alrededor del arco costal. Realiza una suave inspiración diafragmática y al exhalar introduce suevamente las yemas de los dedos por dentro del arco costal como si estuvieses tecleando en una máquina de escribir. Al inspirar nuevamente mantén los dedos en la última posición y durante la exhalación continúa masajeando por dentro de las carillas costales. Repite de seis a ocho veces.

liberacion diafragma

Este ejercicio también lo puedes hacer con una pelotillas de gomaespuma. En este tutorial  descubre como realizar el automasaje con pelotas pequeñas: LIBERACIÓN MIOFASCIAL DIAFRAGMÁTICA .

ASIMÉTRICOOtra forma de realizarlo es unilateralmente. De forma que trabajas independientemente una parrilla costal como muestra la imagen superior. 

Apertura de la cadena superior diafragmática y cadena anterior del hombro en posición supina

 Túmbate boca arriba y coloca los brazos por encima de tu cabeza, en forma de V. Realiza inspiraciones profundas con la caja torácica y conexpansiónabdominal, a la vez que vas estirando los brazos progresivamente durante esta respiración pausada. Manteniendo esta posición, se hace una inspiración abriendo las costillas y, en la espiración, se debe mantener las costillas abiertas. Este ejercicio se realiza durante unos minutos, manteniendo el estiramiento y tracción progresiva de los brazos y costillas durante el ciclo respiratorio. Te ayudará a estirar la musculatura inferior de toda la cadena superior del hombro y diafragmática. Además, implicará la tracción interna de parte de las conexiones aponeuróticas torácicas así como descompresión de las vísceras de la pelvis menor. En el siguiente tutorial te lo explico: EJERCICIO RESPIRATORIO EN  V. 

LIBERACIÓN MUSCULATURA CERVICO-COSTAL

 Hay musculatura que es accesoria de la respiración, sobre todo la respiración alta o “clavicular” como el esternocleidomastoideo y los escalenos que normalmente tienden a la rigidez y tensión. Trataremos de promover tanto su liberación como movilidad antes de entrenar. Coloca una mano de forma longitudinal en el esternón y otra en la zona occipital. Durante la exhalación profunda empuja el esternón y a su vez tracciona de la columna cervical en dirección opuesta. Es un ejercicio que además ayudará a aquellos deportistas con tórax bloqueado a la espiración o con poca movilidad torácica alta.

TRACCCION

Movilización del diafragma con ejercicios hipopresivos. 

Ejercicio para soltar la rigidez del diafragma y movilizar el sistema suspensorio del diafragma y las vísceras. En este enlace te enseñamos de manera muy didáctica ejercicios que se pueden hacer durante la apnea, es decir “sin aire”. En un anterior post explique algunos ejercicios hipopresivos y en la web www.hipopresivos.com encontrarás muchos videos de hipopresivos que serán útiles así como información adicional.   Al inicio puede que te resulte difícil movilizar el diafragma y el abdomen en apnea. Para ello puedes utilizar una pinza en la nariz.

EJERCICIO PRÁCTICOS DE ENTRENAMIENTO ESPECÍFICO RESPIRATORIO

Respiración torácica resistida

Un ejercicio más avanzado que entrenaría la respiración y su musculatura consiste es colocar algo pesado sobre tu esternón y abdomen de forma que limite la expansión de ambos. Al realizar la inspiración, fija la atención a la expansión lateral costal. Con este ejercicio potenciarás la fuerza de los músculos inspiradores. Si te resulta incómodo el peso sobre el esternón puedes hacer una autoresistencia con las manos. Coloca una mano sobre el esternón y otra sobre el abdomen durante la inspiración realiza una contraresistencia a la expansión. Siente como hay una ligera resistencia a la elevación del esternón y del abdomen, las manos acompañan el movimiento de descenso durante la espiración. Ahora prueba lo mismo pero abrazando con ambas manos las costillas. Este ejercicio se realizará con respiración torácica, es decir, llevando el aire hacia los lados de las costillas. Durante la fase inspiratoria resiste lentamente la expansión costal. Ten cuidado con la fuerza que aplicas. Durante la exhalación realiza el movimiento contario, presiona las costillas para ayudar a la fase de espiración. Este ejercicio también reforzará la musculatura inspiratoria como los músculos serratos o los intercostales. Repite 6 veces y luego respira de manera torácica con los brazos y el cuerpo relajado. Sentirás mucha diferencia y cómo hay más diferencia en la expansión torácica tanto en la inspiración como en la exhalación. Te lo enseño en el tutorial: EJERCICIO PRÁCTICO: RESPIRACIÓN RESISTIDA

Respiración torácica resistida con una banda elástica

BANDA ELÁSTICAEjercicio similar al anterior pero en vez con resistencia manual, utilizaremos una banda elástica. Coloca una banda elástica cruzada alrededor de las costillas y con el agarre que se muestra en la imagen. Cierra la banda elástica suficientemente como para notar cierta tensión como con un corsét pero que no presione de forma exagerada. A continuación, inspira de forma torácica intentando vencer la resistencia de la banda elástica a la vez que vas soltando el agarre suavemente. En la exhalación vuelve a cruzar la banda elástica sobre las costillas y repite el ejercicio de seis a 8 repeticiones. Es un ejercicio al igual que el anterior que entrena la musculatura inspiratoria como los intercostales y los serratos a través de una resistencia variable como la banda elástica. Con principiantes o personas con baja forma física se puede comenzar con bandas elásticas de resistencia baja. Al mejorar su fuerza-resistencia o con pacientes/alumnos más avanzados emplea bandas oscuras más firmes.

 Autora: Dra. Tamara Rial (colegiada 13.756).