Incontinencia urinaria por ejercicio físico ¿Mujer fuerte = suelo pélvico débil?

Puede llegar a sonar contradictorio el título del post Mujer fuerte= suelo pélvico débil? Sin embargo, me sirve de reclamo para volver a retomar un tópico del que anteriormente hablara Denuncia Pública a Crossfit por su falta de ética debido al estigma social tan absurdo que sigue teniendo todo lo relacionado con los “bajos fondos femeninos y el deporte”.

A medida que programas ejercicio físico de alta intensidad están ganando popularidad en el fitness entre las mujeres de todo el mundo…me pregunto:

 Quizá su suelo pélvico esté debilitándose al mismo ritmo? y si fuera así ¿Por qué seguimos sin incorporar medidas serias relacionadas con los problemas del suelo pélvico en la mujer que practica ejercicio de alta intensidad?

Este hecho no ha pasado desapercibido por algunos de estos programas físicos extremos tal y como deja entrever el video titulado Do yo pee during your workouts?

Tratando de obtener respuesta, una búsqueda detallada de la literatura científica nos dice lo siguiente respecto a la hipótesis que relaciona el ejercicio de ALTA INTENSIDAD con mayor riesgo de INCONTIENCIA URINARIA POR EJERCICIO FÍSICO.

 Son muchos los estudios que años atrás habían puesto de manifiesto la relación entre el deporte de alto impacto y la pérdida de orina durante la práctica deportiva ( Bo, 2004; Bo, Maeehlum, Oseid & Larsen, 1989: Nygaard, 1994). Recientemente, la revista British Journal of Sports Medicine (Goldstick & Constantini, 2014) retoma el tema publicando una revisión sobre esta relación. Se indican rangos de prevalencia que varían entre 28 a 80%, en donde las mayores prevalencias se dan en mujeres que practican deportes de alto impacto como gimnasia, trampolín, hockey o ballet.

La actividad física vigorosa puede sobrecargar y debilitar la musculatura del suelo pélvico. El ejercicio de alto impacto o de alta intensidad está directamente relacionado con un aumento de la presión intraabdominal. La musculatura del suelo pélvico debe contener este sistemático aumento de presión. Esta gestión de la presión puede fallar si varios factores de riesgo coexisten al mismo tiempo como por ejemplo frecuencia del entrenamiento, intensidad, impacto del entrenamiento o fatiga muscular.

Además, existen otros factores de riesgo relacionados como el embarazo y el parto. Sin embargo, la literatura ha mostrado prevalencias entre un 25-30% de Incontinencia al esfuerzo en mujeres jóvenes sin pasado obstétrico. Greydanus, Omar y Pratt (2010), confirman que la incontinencia urinaria al esfuerzo ocurre en casi un cuarto de jóvenes atletas sin hijos/as de alrededor de 20 años.

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Por estos motivos, no ha sido una sorpresa encontrar la mayor prevalencia de incontinencia urinaria de esfuerzo en mujeres deportistas, frente a control. Estas altas incidencias alcanza la friolera de 80% de pérdidas de orina en el caso de las saltadoras de trampolín (Eliasson, Larsson & Mattsson, 2002).

Un estudio realizado sobre una mujeres de mujeres que practicaban deporte mostró una menor presión vaginal en comparación al grupo control (Marqués, Roberto & Caldeira, 2012). Cabe aclarar, que la menor presión vaginal al esfuerzo es un factor directamente relacionado con la incontinencia al esfuerzo.

Otro estudio de Kruger, Dietz & Murphy (2007) analizaron la función del suelo pélvico al esfuerzo en un grupo de atletas de deportes de alto impacto y otro grupo de mujeres no deportistas. Se describió un descenso más pronunciado del ángulo de la uretra, vejiga y recto en el grupo de deportistas durante la realización de una maniobra de valsalva frente al grupo control. Este es otro factor predisponente de pérdida de orina al esfuerzo.

La fatiga de la musculatura del suelo pélvico puede ser otra de las razones por las cuales la incontinencia por ejercicio comienza tras repetidos esfuerzos durante el ejercicio de alta intensidad (Ree, Nygarrd & Bo, 2007).

Los músculos del suelo pélvico forman parte del sistema musculo-esquelético, que a su vez contribuyen a la estabilización de la articulación sacroilíaca. Además, estos músculos tienen la función de mantener las vísceras dentro de la cavidad pélvica y contribuir a las funciones esfinterianas. Por ello, perder el control de la vejiga no es realmente la forma más segura de construir un cuerpo funcional y fuerte. En efecto, es un síntoma claro de un sistema estabilizador “disfuncional”. La estabilidad espinal se puede ver comprometida y por lo tanto será menos eficiente a la hora de gestionar el aumento de presión intraabdominal.

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A continuación enumero algunos factores de riesgo del ejercicio de alto impacto con la disfunción de suelo pélvico conocida como la incontinencia urinaria por ejercicio físico.

  • Repetidas y sistemáticas maniobras de valsalva durante el ejercicio.
  • La repetición de impactos o saltos que directamente afectan al sistema de soporte del suelo pélvico.
  • Una deficiente coordinación abdominal y respiratoria en cuando se entrena en fatiga.
  • No incluir un programa de prevención o re-entrenamiento global de la musculatura estabilizadora o central. Una opción saludable es Low Pressure Fitness, programa basado en el concepto hipopresivo y de la reeducación postural global.

Referencias

 Bø K, Maehlum S, Oseid S, Larsen S. Prevalence of stress urinary incontinence among physically active and sedentary female students. Scand J Sports Sci. 1989; 11: 113-6.

Bø K.Urinary Incontinence, Pelvic Floor Dysfunction, Exercise and Sport. Sport Med. 2004; 34: 451-64.

Eliasson, K., Larsson T, Mattsson E. Prevalence of stress incontinence in nulliparous elite trampolinists Scan J Med Sci Sport. 2002; 12: 106-110.

Goldstick, O. & Constantini, N. (2014). Urinary incontinence in physically active women and female athletes. Br J Sports Med, 48(4), 296-298. doi: 10.1136/bjsports-2012-091880.

Greydanus, D.E., Omar. H. & Pratt, H.D. (2010). The adolescent female athlete: current concepts and conundrums. Pediatr Clin North Am, 57(3), 697-718. doi: 10.1016/j.pcl.2010.02.005

Kruger J, Dietz H, Murphy B. Pelvic floor function in elite nulliparous athletes. Ultrasound Obstet Gynecol. 2007; 30: 81-5

Marques L, Roberta F, Caldeira E. Assessment of Pelvic Floor Muscle Pressure in Female Athletes. PM&R. 2012; Doi: 10.1016/j.pmrj.2012.09.001.

Nygaard IE. Does Prolonged High-impact Activity Contribute to Later Urinary Incontinence? A Retrospective Cohort Study of Female Olimpians. Obstet Genecol. 1994; 5: 718-22.

Ree, M.L., Nygaard, I., Bø. K. (2007). Muscular fatigue in the pelvic floor muscles after strenuous physical activity. Acta Obstet Gynecol Scand, 86(7), 870-6.